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LAMENTOS

LAMENTOS

LAMENTOS

Basado en hechos reales enviado por Michel Samano

Escrito y adaptado por  – Inframundo

Hace muchos años, cuando vivía en Buenos Aires.

A la separación de mis padres, tuvimos que mudarnos a una casa de alquiler. Mi mamá, mi hermana y yo.

Esta casa estaba compuesta por una pieza, una cocina, un gran salón y el baño.

La inquilina era una dulce anciana, que vivía lindante en el mismo terreno.

Esta anciana le contó a mi madre su pasado, que vivió con su marido cuando este vivía todavía.

La anciana le comentaba a mi madre, que ella sentía a su marido recostarse al costado de ella todas las noches, que el cuidaba la casa.

Pasaron los meses, y mi hermana encontró un pequeño perrito, muy cariñoso y obediente, a quien lo hicimos parte de la familia.

El cachorro dormía a mis pies en la cama, todas las noches.

Pero una noche, el cachorro vino a dormir a mis pies como siempre, y cuando apague la luz, el perrito comenzó a gruñir (ggggrrrrrrr) sin parar y mirar hacia el placard (guardaropas), cuando encendía la luz, él se detenía de gruñir, pero cuando apagaba la luz comenzaba todo otra vez.

Decidí dejar la luz apagada para ver que hacia el perrito. Al costado mío se encontraba una pequeña ventana que dejaba pasar la luz de la luna, así que tan a oscuras no me encontraba. Pero ahí comenzó que el perrito que no paraba de gruñir comenzó a girar su cabeza lentamente, como si él lo miraba atentamente a este espectro, pero cuando el animal me quedó mirando fijamente, me di cuenta de que este espectro estaba tomando mi lugar en la cama.

En ese momento comencé a decir muchas cosas, que él no era de este mundo que debía irse, también a maldecir a esa cosa, mientras oraba a Dios.  Pero como yo le estaba diciendo todo esto mirándolo al perrito pensé en ese momento que el animal estaba siendo poseído por ese espectro. Pero en ese momento el animal paro de gruñir, comenzó a girar su cabeza rápidamente, pero esta vez hacia la puerta que lindaba al salón, bajó rápidamente de la cama y se dirigió hacia la puerta del salón que estaba cerrada, luego vino hacia la cama para acostarse en su lugar, a mis pies.

Al otro día, supimos que la anciana no durmió en su casa, pues había sufrido un accidente en casa de hija y la habían llevado al hospital. Se había lastimado la cadera al caerse de un escalón.

A la otra semana, su hija decidió llevarla a la casa de una amiga de la anciana que era una enfermera jubilada que vivía a unos 80 metros de su casa.

Cuando pasé por la casa de esta persona para tomar el autobús, y dirigirme a mi trabajo, me la encontré regando flores y le comenté lo sucedido sin que lo tomé a mal. Ella con una dulce voz me dijo que su marido de seguro la andaba buscando. ¿Yo le dije ok, pero porque en mi dormitorio? Y ella me respondió con su dulce voz, que donde se encontraba el placard, antes se encontraba una puerta y su marido iba siempre a descansar su siesta en ese lugar y que allí lo encontró muerto. No pueden imaginarse, como un frio me recorrió de la cabeza a los pies.

Pero esto no termina aquí, después de pasar unos pocos meces, su hija, al ver que su madre no iba a volver más a esta casa, tomó la decisión de alquilarnos toda la casa y aumentar un poco más el alquiler y con ese dinero pagar las atenciones de la enfermera con su madre.

Pasaron unos meses, y mi tía y primas vinieron a visitarnos, se quedaron todo el día, luego cenamos y después del café, nos encontrábamos todos sentados cuando ocurrió algo sorprendente, eran como las 11 de la noche, cuando en el entre-baño (un pequeño pasillo que comunicaba el dormitorio, el salón, la cocina y el baño). Este se iluminó tan fuerte con una luz tan blanca que era increíble. Y que todos nos maravillamos por su resplandor.

Te comunico que yo trabajaba de electricista y que toda lampara que instalé ahí, no duraba mucho tiempo en quemarse o explotarse, así que ese lugar decidí de no gastar mas en lámparas. (no tenía lampara).

Al día siguiente vino la hija de la anciana a casa, para comunicarnos que su madre había muerto ayer a esos de las 11 de la noche.

Este es un echo real, no es de terror, pero en verdad siempre lo recuerdo.

 

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Publicado en Historias de Terror

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