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EL SEÑOR SOMBRAS

Relato real basado en experiencias vividas de Ángel Acosta.

Escrito y adaptado por Alejandro Chavolla.

Que tal inframundo mi nombre es Juan mi historia es: cuando comencé a trabajar en una paquetería muy antigua.  Ya saben todo polvoso, telarañas, arboles de pirul enormes y viejos, lámparas fundidas y las que servían prendían y se apagaban. Camionetas chocadas, cajas de tráiler abandonadas en la paquetería. Al ver todo eso. Me desanime, pero me daban todas las prestaciones de ley. Y buenas propinas.

Y pues le tuve que entrar, todo iba bien hasta que me dijeron que me tocaba el turno de la noche. Lo rechace pero Mi compañero que tenía más años ahí, me dijo: no sean guey en turno de noche casi no haces nada, te puedes dormir, pero lo malo es que ahí ronda el sr. Sombras (yo le pregunte) ¿quién era él?

Es una sombra que camina entre las camionetas viejas todos lo hemos visto porque nos metemos a dormir en una camioneta. Porque si te subes a los dormitorios de los chóferes está más cabrán por eso nos quedamos a fuera. Te dijeron a ti porque nadie quiere quedarse y tú eres nuevo ya van 3 guardias en un mes que renuncian. (Yo me reí y bromee) le contesté mas bien por la noche ese ese Sr. Sombras se va tener que esconder de mí. total que se quedó otro compañero nuevo con migo. Que le apodaban el Cholo (típico Cholo pelón tatuado).

La primer noche era la 1 de la mañana cuando estábamos calentando nuestra cena en la micro  (que por cierto nunca calentó al parecer no funcionaba) tratábamos de componerlo cuándo a un metro de nosotros sale una sombra de la pared los 2 volteamos al mismo tiempo y la seguimos con la mirada hasta que se perdió entre las camionetas. incrédulos los 2 nos volteas a ver, yo podia ver el rostro del Cholo pálido y con asombro, leí un libro donde decía que los entes no pueden atravesar Paredes, pero juró que lo vimos como salió de la pared.

Segundo día decidimos dormir en los dormitorios en el segundo piso donde descansan los chóferes.

Debo mencionar que el tiempo que tenía ahí trabajando nunca me subí al segundo piso. Ya que estaba con un gran y antiguo candado pues que nadie se quedaba ahí. pero a mí me habían dado las llaves comencé a busca cual le quedaba entre tantas llaves.

Al abrir la puerta se vino un olor a húmeda una sala vieja, grandes ventanales con cortinas viejas y rotas que se odiaban con el viento que entraba por los cristales rotos que había, una escalera angosta de caracol de herrería comenzamos a subir a oscuras únicamente con la luz que daba nuestros teléfonos. Cuidadosamente al llegar al segundo piso como diez camas polvorientas de hospital separadas como de 1 metro una de la otra, con bases de madera, goteras de agua por todos lados, baños, regaderas pasillos y puertas cerradas que decidimos no abrir.

Escogimos cada quien su cama, a eso de las 3 de la mañana escucho como cruje la madera de la cama de un costado mío, al voltear a ver no alcanzaba a ver nada con la poca luz de mi celular.

Podía escuchar esos resortes del sprin como ressorteaban como si alguien tratará de acomodarse.

Para la tercera noche volvimos a subir a los dormitorios a dejar nuestra cena y café, mire que el Cholo saca también un Cristo y un cuadro de la virgen de gpe, junto con un frasco de agua vendita, Comenzó a colgarlos y echar agua vendita acompañados de rezos, Me dijo que le platico a su mama lo que nos pasó la noche anterior y está le enseñó los rezos y le dio el agua.

El cholo No podía quedarse a solas siempre me seguía para todos lados (parecía muy espantado) bajamos hacia el área de embarque  como a las 2 am, Para preparar las guías y la paquetería Para su destino. El Cholo comienzó a revisar una caja y me dice he guey está caja trae playeras de marca la voy abrir. Yo le contesté que después íbamos a tener problemas que no lo hiciera. No me hizo caso y comenzó a sacar las playeras y de pronto un silbido fuerte se escuchó en el silencio.

Volteamos rápidamente para todos lados para ver de dónde venía ese silbido. Yo molesto le dije te lo dije, alguien se quedó cierra esa caja entonces fuimos a ver si encontrábamos a alguien quien pensábamos se habia quedado a checarnos. Cuando al no encontrar a nadie decidimos volver otra vez nos silbaron y seguimos el sonido de dónde provenía.

Cuando me voltee a ver el Cholo con una cara de terror sus ojos casi se le salían de las órbitas. Yo sabía nomas con ver su rostro que algo muy malo pasaba. ¿Sin moverme le pregunto qué paso? (y me contesta tembloroso) detrás de ti guey entonces voltee muy despacio. Y ahí estaba arriba de un camper la causante de los silbidos.

Era la más enorme lechuza que haya visto, molesto  dije es una pinche lechuza yo me quite la bata de trabajo tratando de espantarla y el cholo asustado me gritaba no guey noooo.  Yo al ver que no se movía agarre un cesto de basura para aventárselo, pero el Cholo al ver mi reacción se refugió dentro de una camioneta con gritos me decía que nooo la molestara que esa cosa no era una lechuza que no la provocara.

Al acercarme y levantar la mano con el cesto de basura como tratando de pagarle creí que iba espantarla y salidria volando, cuál fue mi sorpresa que la lechuza ni siquiera se movió ni parpadeo, me quedé como en trance cuando la mire fijamente a los ojos, pues tenía ojos humanos pero estos eran amarillos con rojo poco a poco retrozedi sin darle la espalda y sin soltar el cesto fui corriendo asta refugiarme también en la camioneta ahí nos quedamos hasta que se fue.

Ya en la cuarta noche llegue a eso de las 11pm. Y me manda hablar el gerente a la oficina me pregunta que habia sucedido la noche anterios y le  Conté lo ocurrido.

Me dice pues te tengo una noticia buena y otra mala.

La mala, el Cholo vino en la tarde y renunció. Te vas a quedar sólo.

La buena vas a ganar el doble, Me entrega las llaves y me dice te veo en la Mañana.

Acomode entonces mi coche en medio de la paquetería donde pude ver todo desde ahí y estar alerta. Cheque los 2 primeros trailers y faltaba solo uno pero ese llegaba hasta las 6 de la mañana. Me subí a mi coche, subí las ventanillas junto con el sonido de la música para no escuchar nada. Como a las 4 de la madrugada. Siento que se recargan en la parte de atrás como cuando suben algo muy pesado a la cajuela desperté y miré el retrovisor vi cómo se agacharon. baje el sonido y grite por la ventanilla ya te vi cholo.

Ahí se me quito el miedo pensé cuando menos no estoy sólo, nuevamente hicieron lo mismo y al voltear volteó al retrovisor otra vez vi se agachaban, baje entonces del coche y que un cigarro y vuelvo a gritar ya te vi pinche Cholo yo mirando Asia los árboles de pirul.  Me termine el cigarro pensando, como broma ya fue mucho.

Fui entonces hacia la parte de atrás del coche pensando que el Cholo estaba escondido, cuál fue mi sorpresa no estaba nadie ahí se me bajo la sangre hasta los pies. Busque por todas partes y nada, decidí subirme al Coche y poner los seguros, de reojo podía ver por el retrovisor como pasaban corriendo por la parte de atrás del coche, volteaba Asia los retrovisores laterales así estuve como una hora.

Me sentía acorralado me baje y voltee a todos los retrovisores de forma de no poder ver nada, estaba sentado al filo del asiento así estuve toda la noche volteando para todos lados hasta que amaneció.

Ya el Quinto día decidí subir a los dormitorios ayudándome con la luz de mi celular nuevamente, para mi mala suerte comenzó a llover fuerte con muchos relámpagos, se fue la poca luz que de las lámparas viejas, me asomé por un ventanal, toda la calle estaba sola y a oscuras, el terror me invadió cuando tocaron el portón ( un portón grandísimo corredizo) pero era el primer tráiler, de ahi se bajan 2 chóferes y  Me preguntan con quién estas juan a lo que respondo estoy yo solo. Le pongo los sello a los envios, apuntó en la bitácora sus datos y datos del tráiler, le doy la pluma para que me firmé y el chofer únicamente se me queda viendo y me dice ponte al tiro juan, me firma y se da la vuelta hacia el tráiler, en eso corro tras de él y le pregunto porque me decía eso.

No te voy a decir porque te vas a sacar de Honda, a lo que lo mire y le digo me sacas más tu que me dejes pensando, el chofer me contesta, cuando yo te pregunté que con quien estabas es porque haya arriba en los dormitorios donde te quedas, estaba una persona  mirando por el ventanal, pensé que eras tú, pero después mire que tú ya estabas en el área de embarque, se dio la media vuelta y se marcho yo simplemente me quede callado y helado.

Cerré el portón y a los 5 minutos vuelven a tocar y creí que se le había olvidado algo, al abrir el portón era un anciano que Me dijo llamarse Maximiliano, que él había trabajado ahí más de 50 años, él estuvo desde que se abrió esa paquetería, Nomas que iba viajar a México que su camión salía a las 6 de la mañana y los guardias de la terminal de autobuses no lo dejaron quedarse ahí.

Tu eres nuevo me dijo el anciano y le contesté si tengo 3 meses trabajando, me pidió que si por favor se podía quedar ahí hasta que saliera su camión a lo que accedi sin ningún problema además aun lloviznaba, subimos a los dormitorios y le ofrecí una torta la cual me rechazo.

Estuvimos platicando y me dijo que todo lo que veía en la paquetería no era de este mundo pero que no pasaba nada, (Con una risa) me dijo ya te acostumbradas.

Me acosté en una cama, el anciano se acostó en la cama de un costado mío justamente donde se escuchaba que se movía la cama la vez pasada, no le quise decir nada para no espantarlo. Yo escuchaba como se movía como tratándose de acomodarse lo alucé con mi celular y le pregunté que si le pasaba algo, a lo que me contestó que una rodilla le dolía mucho en tiempo de lluvias, por lo cual cojeaba constantemente.

A las 5 am, Me dice que tenía que retirarse y me agradecía por dejarlo dormir ahí.

Ya por la mañana cuando el turno del dia comenzaba a trabajar entregue la bitácora, para no tener problemas en mi reporte puse lo del anciano y me dice el gerente cual anciano como era? (Le contesto) era un sr. Con cara arrugada pelo y cejas blancas que cojeaba y la rodilla se le iba como de lado supuestamente se llama Maximiliano.

El gerente pálido y asombrado me dice es don Máx el velador pero ya falleció hace 2 años  estaba pensionado pero el de todos modos se venía  a trabajar lavaba tráiler le gustaba mucho quedarse aquí, justamente lo encontró un chofer en una cama de los dormitorios muerto.

Eso ya era mucho para mi comencé a vomitar, el sexto día me presenté a renunciar, dure noches sin poder dormir sin superar lo vivido, hasta la fecha hay veces que tengo pesadillas donde miro la cara sonriente de don máx. mi conclusión es que era el famoso señor sombras.

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Derechos de contenido reservados – Alejandro Chavolla © 2018.

Publicado en Relatos de Horror

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