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LA BRUJA Y EL MILITAR

La Bruja y el Militar

Basado en experiencias reales de José Luis Medina

Escrito y adaptado por Alejandro Chavolla.

Esa noche al estar haciendo la guardia la segunda sección alrededor de las 12:45 de la noche se escuchó en la cocina que las ollas caían al suelo y se quebraban, todos despertamos y fuimos a ver  que sucedía en su lugar….

Esto pasaba cada noche en diferentes horas de la madrugada pero nunca veíamos nada y siempre la puerta amanecía abierta siendo que siempre se quedaba cerrada con una tranca, por las noches nuestras linternas estaban descargadas siendo que siempre tenían baterías y no podíamos ver más allá de nuestras narices, la luz de las lámparas se perdían en la obscuridad

Todos íbamos al baño al mismo tiempo y regresábamos igual, esto con el fin de darnos protección en el lugar…

A los 2 días cesó la lluvia y esperamos la orden de salida y así fue no sin antes notar una interferencia diferente  a las demás en ello se podían escuchas unos gritos de mujeres llorando, llanto de bebés y niños…

Se dio la orden de  salir  al tercer día después de la lluvia para que la tierra estuviera firme y poder llegar al destino, ese día también se escuchó una risa de mujer en la parte baja del lugar donde estábamos y el eco la hacía más tenebrosa  la tercera noche salía la luna llena y alumbraba como el mismo sol y  estuvimos al pendiente de la cocina ya que la puerta estaba cerrada con una tranca…

Decidimos estar atentos el teniente, los 3 sargentos, el cabo de transmisiones y 6 soldados más  para la observación del fenómeno a las 12 45 vimos que la puerta estaba abierta por qué la luz de la luna daba exactamente a esa puerta.

Escuchamos que cayeron las cosas y al entrar de inmediato vimos la silueta de una mujer por la forma en la que se distinguía de una altura de  1.70, delgada cabello largo y que al mirar hacia nosotros, notamos que en sus ojos traspasaba la luz de la luna y al salir corriendo tropezó y en vez da levantarse  de nuevo, se levantó un pájaro enorme del tamaño de un avestruz  volando hacia los pinos, se escuchaba fuertemente el aleteo de esa cosa, el teniente quiso accionar su arma y no disparo pensado que el cartucho estaba mojado y cargo de nuevo y tampoco disparo, quedamos callados, con mucho miedo así qué no pude dormir esa noche, esa cosa paso por lo menos 3 veces de nuevo por la casa todos escuchábamos eso inconfundibles aleteos del infierno,

Al día siguiente al salir el sol recogimos todo dejamos ordenado tal y como encontramos sin dejar nada de nuestras pertenencias y partimos al anochecer llegando a un pequeño pueblo y buscamos al ejidatario para hacerle del conocimiento de quedarnos a dormir en la escuela,  de paso preguntarle sobre ese lugar donde nos habíamos quedado a dormir un par de noches lo cual respondió que ahí era la madriguera de unas brujas que hacía muchos años atrás habían quemado, al decirle lo sucedido y los acontecimientos que habíamos vivido, el comento que pudieran ser personas que estuviesen practicando la brujería ya que ahí se tenía conocimiento de que llegaban con bebés mujeres embarazadas y niños para sus rituales y es por eso que ahí nadie se acerca… Y del porqué nunca detono el arma de teniente….

Esto solo lo sabemos quiénes estuvimos ahí ya que en la unidad nadie nos creyó este relato.

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Derechos de contenido reservados – Alejandro Chavolla © 2018.

 

Publicado en Brujas

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