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Los monstruos de Ecatepec.

Era un día soleado cuando como de costumbre, Juan Carlos Hernández y Patricia Martínez Bernal, salieron a pasear jalando su ya conocida carreola , esto por las transitadas calles del municipio de Ecatepec de Morelos, Estado de México.
Según testimonio de los vecinos, ellos tenían poco tiempo de vivir en esa casa y aparentaban ser una pareja normal; pero nadie imaginaban que en la carreola llevaban una cabeza,brazos, y de más partes humanas, todo esto cubierto con cobijas de bebé. Pero Patricia y Juan Carlos no contaban con que la sangre que escurría por debajo de la cobija hasta llegar al piso los delataria.
Ante la gente eran la pareja normal, confirmada por ellos y tres hijos, de los cuales uno era un bebé; la pareja todas las tardes vendían elotes en un pequeño puesto improvisado, esto en la colonia Jardines de Ecatepec. Los clientes comentaron que se les atendia de una forma por demás educada y respetuosa, pero nadie imaginaba que tras esa imagen se escondían un par de psicópatas,asesinos y feministas.
Por su parte los otros dos hijos todo el tiempo se la pasaban en la calle, al parecer no iban a la escuela; se dice también que los niños siempre se notaban nerviosos, y no dejaban que nadie se acercara a su casa.

Mientras tanto la policía del Estado de México, buscaba afanosamente a más de una decena de mujeres desaparecidas, y todas estas tenían perfiles muy similares, los cuales coincidían con que el día de su desaparición fueron contactadas en Facebook para cerrar una venta de ropa o tenis americanos.Las pistas eran muy confusas ya que después de su separación, no se pidió rescate alguno y nunca se volvió a saber nada de ninguna de ellas.

Fue hasta que una llamada anónima advirtió a la policía de pedazos de cuerpos en estado de putrefacción, regados en dos casas de este peligroso barrio. Fue así como la Policía de Investigación Estatal, arribo al lugar donde encontraron varios restos cadáveres, todos estos del sexo femenino; esto fue una escena grotesca aún para los más preparados forenses, se dice que algunas mujeres fueron desmembradas aún con vida, ya que varios cráneos presentaban muecas de terror.
De manera inmediata se aseguró el lugar y se montó una guardia para ver si alguien aparecía trayendo consigo más restos humanos. No esperaron mucho tiempo cuando un día al amanecer los policías interceptaron a una pareja que empujaba una carreola de la cual brotaban gotas de sangre y al pedirles les mostrarán lo que llevaban, estos se pusieron nerviosos, y solo decían que era su bebé, los policías descobijaron al supuesto bebe y encontraron restos descuartizados de una mujer.
Las autoridades por fin tenía a los autores intelectuales de tan horrendos crímenes masivos.
Y fue así como confesaron que habían matado a 10 mujeres más, incluso vendieron el bebé de una de ellas. Juan Carlos era ex militar con un gran desorden mental y una capacidad de llevar estos asesinatos casi a la perfección. En su locura usaba los terrenos abandonados como cementerio de mujeres, se dice disfrutaba al hacerlas sufrir para por último matarlas y descuartizarlas.
Uno de los cadáveres corresponde al de la joven Nancy, quien fuera vecina de Ecatepec, quien desapareció con su bebe de brazos del cual no se supo nada, hasta que un matrimonio se presentó a declarar ante la agencia del Ministerio público de Ecatepec y confesaron haber comprado a una bebe al moustruso par de psicópatas.
La niña fue entregada a los padres de Nancy, al comprobarse con muestras de ADN que efectivamente era su hija.
El pueblo de Ecatepec se encontraba en shock, a los vecinos de singular pareja la noticia les cayo como agua fría pues se dice eran un matrimonio normal. Y que era común que todos los vecinos arrojarán basura en ese lugar, hasta la mañana de ese 06 de octubre cuando un hombre que juntaba botellas y cartón casi muere del susto al encontrar los restos humanos regados, los que tal vez fueron desterrados por los perros, mismos que meses atrás jugaban cercas de las vías del tren con un brazo y una mano humana de alguna de estas pobres mujeres, las cuales no sabían que estaban ante los ojos sin duda del matrimonio mas terrible y psicópata de Ecatepec de Morelos.

Este maldito enfermo mental, deshonra del Ejercito Mexicano, se dice que enfrenta graves problemas psicológicos y un repudio total contra las mujeres, esto a pesar de estar casado o aparentar vivir con una mujer la cual fue su cómplice.
En el domicilio de estas bestias, encontraron en el refrigerador partes humanas conservadas en el hielo y cubetas de plástico rellenas con cemento. Los servicios forense periciales solo reconocieron los restos de una de las 10 desaparecidas.
Los monstruos tenían cuenta de Facebook con logos de adoradores de la santa muerte y en varios perfiles se comprobó su gusto y adoración por la santería y cosas oscuras, fue de estas cuentas de donde salieron los mensajes que engancharon y engañaron a todas las víctimas, para citarlas y así matarlas con lujo de violencia pero siempre cuidando la escena del crimen.
“Un día vamos a morir Charly, exacto pero los demás no”, es lo que se leía en el muro del ex militar feminicida, esto fue escrito días antes de la captura de este mortal dúo asesino del Estado de México del que la gente tardara mucho en olvidar.
Juan Carlos era una bestia hambrienta de sangre y era casi YouTuber de redes sociales, ya que se comprobó su actividad en varios grupos y páginas de satanismo, espiritualismo, santería asi como brujería y sus derivados, sin duda su desorden mental iba en aumento, pero gracias a el Gobierno Estatal y la Policía, pudieron cortar la carrera delictiva de este par de mostruos.

Esperemos que esto no quede impune ni en el olvido y que poco a poco la gente recobre la tranquilidad y vuelva a confiar en la Policía, que en este caso hicieron un impecable trabajo.

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Publicado en Relatos de Horror

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